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23 sept. 2009

Diario El Mundo: artículo de Javier Espinosa


Javier Espinosa es un periodista de reconocido prestigio que ha sido enviado especial a numerosas zonas del planeta que se encuentran en estado de guerra (declarada o no). Una de ellas ha sido Irak.

Transcribo una parte de su reportaje La masacre de los yezidis, publicado en el diario El Mundo el 21 de Mayo de 2007. Es un documento trágico sobre la situación de las minorías religiosas en Irak tras la invasión norteamericana:

La masacre de los yezidis / Javier Espinosa

[...]«Algunas de estas comunidades (religiones minoritarias) -que han estado presentes en Irak durante miles de años- enfrentan el riesgo de desaparecer para siempre de su tierra ancestral», escribía en febrero el Grupo Internacional de los Derechos de las Minorías (GIDM) en un prolijo informe sobre la devastadora crisis que enfrentan estos colectivos religiosos y étnicos.
La investigación advertía de que las minorías están sufriendo «un nivel de violencia y terror horripilante» que ha provocado un «enorme éxodo» hasta el punto de que sin ser ni el 10% del total de población del país, representan el 30% de refugiados en el extranjero. Según el Ministerio de Desplazados, la estampida es tal que ya han abandonado la nación el 50% de los miembros de estas congregaciones.

El documento del GIDM recogía datos tan aleccionadores como el casi absoluto ocaso de los judíos del país -en septiembre de 2006 quedaban menos de 15 en Bagdad-; la crítica situación de los mandeos -sólo permanecen 5.000 de los 35.000 que habían en 2003-; o la fuga masiva que protagonizan cristianos, refugiados palestinos o shabaks.
[...]
Por su parte, la Liga Nacional de Mandeos estimó que sólo entre el 22 octubre de 2003 y el 17 mayo de 2004 fueron asesinados 540 acólitos de esta fe; otros 33 cayeron abatidos por tropas americanas y 118 sufrieron un secuestro. «La guerra en Irak ha sido una gran catástrofe para nuestra gente. Efectivamente está en peligro la propia existencia de nuestra comunidad», reconoce en Erbil, Sattar Jabar Helu, el líder de los mandeos, un culto milenario que sigue las enseñanzas de San Juan Bautista, pero que no admite como profetas ni a Jesús ni a Mahoma.

Mujeres violadas
El jeque Jabbar al Hilew es uno de los seis clérigos mandeos que permanecen en Irak. «Antes de la guerra eramos 29», indica. «Han matado a centenares en Bagdad, a 35 familias en Faluya las obligaron a convertirse al islam después de amenazarlas con exterminarlas, tenemos que practicar nuestras ceremonias [normalmente se celebran en ríos] casi de manera clandestina. Sólo nos queda encomendar nuestra suerte a Dios», dice el religioso.

El Grupo de Derechos Humanos Mandeo (GDHM) ya alertó en junio de 2004 sobre las exacciones que estaban sufriendo los miembros de este credo y en especial sobre los numerosos casos de mujeres violadas. Quizás el caso más estremecedor que documentaron fue el de Shayma, mandea de 23 años raptada en Bagdad en mayo de 2004. Los radicales la violaron repetidamente y torturaron durante ocho días. «Mientras abusaban de mí gritaban: '¡Eres una infiel! ¡Todo lo que tienes incluida tu vida nos pertenece!'», explicó la chica a GDHM.

La persecución de las minorías está provocando una auténtica recomposición demográfica de Irak. Así, mientras que los mandeos de Bagdad -allí se encontraba uno de sus reductos- han pasado de 1.600 familias a 150, en Erbil se asiste al nacimiento de una floreciente comunidad que ya engrosan más de 300 seguidores de esta fe.

La familia Saadi se instaló en la ciudad kurda en julio de 2006 huyendo de la capital iraquí. Raam, de 25 años, y su hermano Saam, de 23, se encargan ahora de regentar la pequeña joyería que han abierto cerca del centro de la urbe. «Nos trajimos las máquinas y hasta los empleados, que también son mandeos. En Irak hemos asistido a cuatro años de destrucción mientras que aquí [Kurdistán] se dedican a construir», observa el muchacho mientras termina de dar forma a un brazalete dorado [...].

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